Hay algo que ocurre silenciosamente en muchas iglesias: enseñamos historias bíblicas con excelencia, organizamos actividades creativas, llenamos calendarios… pero a veces olvidamos sembrar una convicción
Delegación no es simplemente repartir tareas. Delegar, desde una perspectiva bíblica, es empoderar a otros para que participen en el cumplimiento de una misión mayor